
Película:
Un poco de chocolate
Director: Aitzol Aramaio
Interpretes: Héctor Alterio, Daniel Brühl, Julieta Serrano, Bárbara Goenaga, Ramón Barea, Miriam Aguilera, Ramón Barea, Gorka Otxoa, Mikel Albisu
Lucas recuerda a Rosa apeada en un tranvía, la guerra y el
Shisha Pangma. Marcos es un joven músico, desocupado y perdido. María quiere escribir, soñar y rememorar. Roma ama a Marcos, su trabajo y la pintura. La
vida, la
muerte, el
amor y la
amistad forman parte de
Un poco de chocolate, el primer largometraje de Aitzol Aramaio basado en la novela
Un tranvía en SP, del escritor Unai Elorriaga.
Lucas (Hector Alteiro) es un viejo cansado de vivir. Siempre lleva una sonrisa de oreja a oreja porque, desde que estuvo en la guerra, se ríe de la vida. Su enfermedad respiratoria y su agotamiento mental hacen que no pueda pensar con claridad. El recuerdo es su mejor compañero de vida. Pero su objetivo es subir, de una vez por todas, al Shisha Pangma y perderse en la montaña con Rosa, su mujer fallecida. Desde que conoce a Marcos (Daniel Brühl), un músico okupa que habita su casa, se siente acompañado. Así María (Julieta Serrano), anciana hermana de Lucas, tiene más tiempo para sí misma y, con la motivación de Marcos, vuelve a escribir, como hacía antes. Marcos descubre el sentido de la vida gracias a Lucas y Roma (Bárbara Goenaga), una joven perdidamente enamorada del músico del acordeón.
Lucas y María anhelan tantas cosas. Sus añoranzas enseñan a Marcos y Roma qué es vivir y los jóvenes responden con la vitalidad y el cariño que los viejos necesitan para coger un tranvía sin retorno. El motivo de la historia es la unión de estas cuatro personas. Cada una de ellas, con sus carencias, absorbe la experiencia que transmiten las demás y así se crea un vínculo dramático perfecto entre los cuatro protagonistas.
Un poco de chocolate es una tragicomedia simpática, dulce y humana. Aitzol Aramaio utiliza el significado de las miradas y los silencios como parte de las emociones de las personas. Y el escenario acompaña sus intenciones: una casa a las orillas de la playa Ereaga, en Getxo (Vizcaya), dan la armonía necesaria para cumplir el objetivo dramático de la película.
Aitzol Aramaio debuta con éxito. El autor de la historia, Unai Elorriaga, depositó su confianza en él y se ha mostrado satisfecho con el resultado. El escritor dice que “Aitzol tiene una sensibilidad muy especial” que transmite la esencia de la novela. Un poco de Chocolate nos devuelve a la infancia, cuando los sueños no tienen límites y las vivencias cotidianas son divertidas. Y narra el camino al fin de la existencia, cada vez más cercano al inicio de la vida, y el envejecimiento como regreso a la niñez. La película les deja con un ejemplo de la vida misma.